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- Limepor - Cales hidráulicas de antigua tradición
- La línea Limepor: una continuación de la historia
- Los materiales de ayer y las obras de hoy
- La artesanía de los productos Limepor
- La compatibilidad con las estructuras históricas
- La contaminación
- Los tiempos de la construcción
- Prestaciones y usos actuales
- El respeto por el medioambiente
- Limepor - Una línea de transparencia
Limepor - Cales hidráulicas de antigua tradición
La gama Limepor, creada en 1979 por Kimia para la restauración histórico-monumental, es el resultado de complejos estudios e investigaciones dirigidos a redescubrir los materiales que mejor expresan la sabiduría y la cultura del pasado.
En efecto, desde siempre Kimia ha consolidado su actividad con la firme convicción de que la restauración conservativa de los edificios históricos deba realizarse en el pleno respeto de la identidad del bien objeto de intervención.
Con este objetivo Kimia, redescubriendo las antiguas composiciones de los aglomerantes históricos y valiéndose de las más modernas tecnologías, ha logrado presentar una gama completa de productos estudiados y formulados para responder a cualquier necesidad de proyecto para la recuperación y la salvaguardia del patrimonio monumental.
La línea Limepor, por tanto, permite al proyectista planificar la intervención de restauración respetando plenamente los criterios fundamentales para la conservación de los bienes culturales: compatibilidad, durabilidad y eficiencia.
Los productos de la línea Limepor son la síntesis ideal de dos culturas: la cultura de los “Artesanos de Taller”, expertos a la hora de afrontar sabiamente problemas complejos con materiales simples y métodos artesanales, y la actual cultura científica, capaz de optimizar los antiguos materiales en relación a las actuales condiciones de uso.
Hoy Kimia garantiza la seguridad del resultado durante todas las fases de la restauración histórico-monumental, ofreciendo una idónea y amplia gama de cales hidráulicas, que abarcan desde la parte estructural hasta los acabados. Cada combinación de los productos ha sido ampliamente testada y probada en laboratorio, y la fiabilidad de los mismos, en relación a las actuales condiciones ambientales, está confirmada actualmente por las numerosas y prestigiosas intervenciones de restauración llevadas a cabo por Kimia desde 1979.
Limepor representa el significativo resultado de una investigación que une pasado, presente y futuro, en un hilo sin interrupción.
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La línea Limepor: una continuación de la historia
Limepor es una línea de cales hidráulicas naturales tipo NHL y NHL-Z y morteros puzolánicos expresamente realizada para la restauración de los edificios histórico-monumentales La línea Limepor hunde sus propias raíces en la historia de la construcción y, al mismo tiempo, ha sido certificada según las más recientes normativas europeas: las normativas UNI-EN 459.
Es bien sabido que la durabilidad de los materiales, que constituyen los vestigios de los monumentos que podemos admirar todavía, deriva de los aglomerantes hidráulicos que unen cada una de las piedras.
El descubrimiento de un aglomerante con comportamiento hidráulico, capaz de fraguar y de endurecer en el agua se remonta a los fenicios, que introdujeron en toda la cuenca del Mediterráneo la cultura del cocido de la cal aérea y su capacidad hidráulica mediante el añadido de puzolana.
Gracias a los fenicios el arte de la construcción se enriqueció en aquellos tiempos con el conocimiento de las peculiares e irrepetibles características de la arena volcánica de las Cicladas, que se encuentra abundantemente en la isla de Santorini.
Los Fenicios emplearon también cal y polvo de ladrillo cocido para revocar los depósitos de agua en Jerusalén, durante el reinado de Salomón (siglo X a.C.). Este es uno de los primeros ejemplos específicos de mortero, artificialmente hidratado, compuesto con cal grasa y cocciopesto.
Los fenicios, transmitieron a los griegos, a los romanos y a toda la civilización del Mediterráneo el conocimiento del uso de la cal y de la puzolana, que ha llegado casi inalterado hasta nuestros días.
Morteros de revoque compuestos con cal puzolánica fueron muy utilizados por los griegos como acabado para edificios públicos de culto, obras hidráulicas y en las juntas de las lajas de piedras de los muros. En los depósitos de agua de Camiros, en la isla griega de Rodas, que se remontan al año 500 a.C., todavía se puede admirar un hormigón constituido por cal, arena puzolánica de Santorini y un agregado extraordinariamente bien seleccionado.
El uso del conglomerado cal-piedras se afirmará en Roma en torno al 300 a.C., con dos obras de Apio Claudio el Ciego: el acueducto Apio y la Vía Apia. Uno de los aspectos que caracterizó principalmente a la civilización romana fue el uso extendido y consciente de una gran variedad de materiales puzolánicos: son ejemplo de ello el empleo de las puzolanas campanas y romanas en las obras portuarias de Anzio, Civitavecchia, Ostia y otros sitios muy interesantes. La construcción del Panteón nos proporciona un ejemplo admirable del empleo de agregados puzolánicos tanto pesados, para la base, como ligeros, para la cúpula, cuyas dimensiones (43,3 metros de diámetro) han permanecido insuperadas durante más de un milenio.
Vitruvio fue probablemente el primero en recoger y documentar los conocimientos empíricos transmitidos y perfeccionados de generación en generación, de una civilización a otra, que derivan fundamentalmente de los constructores del período neolítico. Fue también el primero en describir detalladamente la influencia de la compactación y del acabado en la durabilidad del conglomerado obtenido.
Dichas indicaciones son también confirmadas por Plinio Gayo Segundo, llamado el Viejo, autor del celebérrimo “Naturalis Historia”, que nos ha sido transmitido en 37 libros.
La técnica de las construcciones realizadas por los romanos se difundió por todo el imperio. Los restos de las construcciones hallados en Gran Bretaña, Francia, España y Alemania son un admirable ejemplo de ello. Los conocimientos modernos nos llevan a atribuir la durabilidad y solidez de morteros y hormigones similares a los siguientes factores:
- a eficaz interacción que se produce entre la cal y la puzolana, a causa de la gran reactividad de los minerales a base de sílice y de alúmina presentes en este última;
- las modalidades de selección, de cocción y envejecimiento de la cal;
- el profundo conocimiento de las tipologías de materiales puzolánicos y áridos a emplear;
- las técnicas de puesta en obra mediante compactación y apisonado del conglomerado.
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Los materiales de ayer y las obras de hoy
La calidad de los productos Limepor deriva de la fiabilidad demostrada en relación a las modalidades constructivas de nuestro tiempo y a las actuales condiciones ambientales, mucho más costosas con respecto a los siglos pasados. La necesidad de privilegiar el empleo de materiales del pasado y de dar al mismo tiempo una respuesta adecuada a todas las necesidades de durabilidad, fiabilidad y compatibilidad de los productos, ha llevado a Kimia al uso de cales hidráulicas con añadido de puzolanas estrictamente seleccionadas, que han dado prueba de resistencia al paso del tiempo y a la agresión frente a los agentes químicos. Las cales propuestas son de origen calcáreo o marnoso, son cocidas a baja temperatura, con el fin de proporcionar materiales con la mínima superficie específica.
Las puzolanas son elegidas entre las más puras y reactivas, para garantizar un rápido fraguado de los morteros, con la consiguiente rápida puesta en seguridad de las intervenciones. Con el uso de los aglomerantes Limepor se garantiza además la ausencia de cualquier aglomerante a base de cemento que pueda aportar consigo excesivas y dañinas cantidades de sales hidrosolubles, como los sulfatos de calcio, que obligatoria e inevitablemente acompañan a cualquier aglomerante a base de cemento. La baja temperatura de cocción de las calizas, el tamizado cuidadoso de las puzolanas y la ausencia de impurezas, unidos según las antiguas recetas en los productos de la línea Limepor, adecuan cada una de las intervenciones de rehabilitación a precisas necesidades de funcionalidad y de compatibilidad.
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La artesanía de los productos Limepor
Algunos productos Limepor pueden ser adaptados a las necesidades cromáticas y de textura específicas de cada contexto. En el pasado fue posible, de hecho, crear artesanalmente soluciones sumamente complejas y específicas para cada lugar (toba, arenisca, piedra roja de Verona, azolo (material lávico), serpentinita, mármoles blancos, granitos, basalto, etc.) gracias al empleo de materias locales, como las arenas, junto con las cales para garantizar el color y la textura específicos.
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La compatibilidad con las estructuras históricas
Elegir utilizar materiales del pasado como aglomerantes de base lleva a garantizar una compatibilidad natural con las estructuras de los muros existentes. Desde un punto de vista mecánico, su bajo módulo elástico, hace que los productos de la línea Limepor sean absolutamente compatibles con las estructuras de los muros antiguos. Siendo además morteros puzolánicos, mecánicas finales después de un tiempo superior a los 28 días: esto les permite a estos materiales adaptarse a las deformaciones naturales de la estructura del muro durante las fases de endurecimiento. Desde un punto de vista higrométrico, elegir emplear cal hidráulica natural como aglomerante determina una estructura que se caracteriza por porosidades elevadas y una superficie especifica reducida1 lo que garantiza:
- una elevada permeabilidad al vapor;
- una reducida capacidad de absorción;
- una menor velocidad de absorción.
La utilización de preciadas materias primas, elaboradas con sabias técnicas del pasado, determina la ausencia casi total de sales hidrosolubles. El conjunto de estas características hace que estos materiales sean especialmente adecuados para su empleo en la restauración en aplicaciones “difíciles”, como por ejemplo en presencia de frescos.
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La contaminación
Ya desde la segunda mitad del siglo XIX parecía claro, sobre todo en los países de la primera industrialización (Inglaterra, Francia), el problema de la cada vez más rápida degradación de los monumentos2 atribuida, ya en 1870, a las lluvias ácidas.
Desde entonces se comprendió que no existe ningún material que pueda resistir indefinidamente a los agentes atmosféricos y que la velocidad de la degradación de los materiales de acabado aumentaba tanto más rápidamente cuanto más se incrementaba la industrialización. Hoy es conocido el hecho de que la producción de contaminantes es debida principalmente a procesos de combustión (vehículos, industrias, instalaciones de calefacción).
Se lanzan a la atmósfera óxidos de azufre, óxidos de nitrógeno, etc. que en presencia de agua interaccionan con los materiales situados en el exterior dando lugar a transformaciones químicas de los materiales mismos. Por ello Kimia ha unido, al redescubrimiento de las elaboraciones del pasado y al reempleo de los materiales históricos, una intensa actividad experimental en sus laboratorios.
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Los tiempos de la construcción
La velocidad con la que se realizan hoy en día los trabajos no es comparable al pasado: el proceso de optimización permite una velocidad de ejecución antes inimaginable. Esto ha llevado a Kimia a verificar experimentalmente la compatibilidad de sus productos en comparación con los tiempos de ejecución actuales.
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Prestaciones y usos actuales
Otra diferencia con respecto al pasado es la necesidad de proporcionar cada vez mayores prestaciones.
La parte exterior del edificio mismo, expuesta a los ciclos de mojado y secado, o bien a ciclos de hielo y deshielo, requerirá además morteros específicos con una diferente y más adecuada distribución de los poros. Las mamposterías, en relación a procesos de adecuación funcional y/o de mejora sísmica, requieren intervenciones de consolidación con materiales compatibles respecto a los originales, con características especificas para las diferentes condiciones requeridas: en la amplia gama de Kimia es posible encontrar el producto a la medida para resolver de la mejor manera posible las diferentes problemáticas de cada bien monumental.
La parte exterior del edificio mismo, expuesta a los ciclos de mojado y secado, o bien a ciclos de hielo y deshielo, requerirá además morteros específicos con una diferente y más adecuada distribución de los poros. Las mamposterías, en relación a procesos de adecuación funcional y/o de mejora sísmica, requieren intervenciones de consolidación con materiales compatibles respecto a los originales, con características especificas para las diferentes condiciones requeridas: en la amplia gama de Kimia es posible encontrar el producto a la medida para resolver de la mejor manera posible las diferentes problemáticas de cada bien monumental.
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El respeto por el medioambiente
Ya desde hace varios años se ha intensificado la necesidad de trabajar según la “sostenibilidad”, que en el caso específico del sector de las construcciones, significa producir y aplicar productos con bajo impacto ambiental. Siguiendo estas líneas, Kimia ha dirigido sus intereses hacia:
- la utilización de productos cocidos a baja temperatura con el consiguiente ahorro de energía;
- la utilización de tipos de materias primas especiales que presentan una baja emisión de CO2 durante el proceso de cocción;
- el uso de envases de cartón para eliminar los problemas de eliminación encontrados con los envases de plástico utilizados para la masilla de cal en pasta;
- la notable reducción en el desplazamiento y en los transportes respecto a productos constituidos por masilla de cal en pasta en los que el contenido en agua es de alrededor del 50%;
- utilización de morteros completamente minerales, incluso en el sector del aislamiento termoacústico, con su reciclado completo;
- utilización de materias primas y compuestos purísimos naturales no dañinos, ni para el medioambiente ni para el usuario.
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Limepor - Una línea de transparencia
En el ámbito de la restauración, la falta de una legislación precisa para los materiales, ha llevado a la presencia en el mercado de productos que aún teniendo siempre la indicación de una posible utilización para la restauración, pueden ser totalmente incompatibles en términos de composición y de prestación con las estructuras antiguas.
Por esto Kimia, siguiendo las indicaciones de la literatura científica internacional , en un esfuerzo de transparencia propone una descripción técnica y científica de sus propios productos a los proyectistas, capaz de garantizar el efectivo cumplimiento de los requisitos de compatibilidad con las estructuras antiguas.
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